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Cómo mantener limpios los ojos de un bichón maltés

Belleza - 20/11/2024
Tabla de contenidos

El bichón maltés suele presentar manchas oscuras bajo los ojos debido al lagrimeo y a la humedad que queda atrapada en su pelo blanco. Aunque estas marcas son principalmente un problema estético, la suciedad acumulada puede irritar la piel, favorecer el mal olor y crear un entorno poco saludable alrededor de los ojos. Una higiene suave y constante ayuda a mantener la zona limpia, pero no sustituye la revisión veterinaria cuando el lagrimeo es abundante, aparece de forma repentina o se acompaña de molestias.

Por qué se mancha el pelo alrededor de los ojos

Las lágrimas contienen sustancias que, al permanecer en contacto con el pelo y el aire, pueden provocar una coloración rojiza, marrón o amarronada. En los perros de capa blanca, como el bichón maltés, el contraste resulta especialmente visible. La humedad también puede hacer que el pelo se apelmace y que se adhieran legañas, polvo y restos de suciedad.

El lagrimeo puede deberse a factores normales, como la forma de la cara, la longitud del pelo o la sensibilidad individual del perro. Sin embargo, también puede relacionarse con irritaciones, alergias, cuerpos extraños, problemas en los párpados, alteraciones en el drenaje de las lágrimas o enfermedades oculares. Por eso, no conviene tratar las manchas únicamente como un problema de estética si son nuevas, empeoran o afectan a un solo ojo.

Qué necesitas para limpiar sus ojos

La limpieza debe hacerse con materiales limpios y suaves. Lo más práctico es preparar todo antes de sujetar al perro para evitar movimientos bruscos o tener que dejarlo solo durante el proceso.

  • Suero fisiológico estéril o un producto específico para la higiene ocular recomendado por un veterinario.
  • Gasas estériles o discos desechables que no suelten fibras.
  • Una toalla limpia para secar el pelo de alrededor.
  • Un peine pequeño de púas suaves, únicamente si el pelo no está pegado a la piel ni forma nudos.
  • Premios adecuados para reforzar la calma durante la manipulación.

Es preferible utilizar una gasa distinta para cada ojo, y otra nueva si la primera se ensucia. Así se reduce el riesgo de trasladar secreciones de un ojo al otro. El suero debe estar a temperatura ambiente y el envase no debe tocar el ojo ni la gasa.

Cómo limpiar los ojos paso a paso

1. Escoge un momento tranquilo

Realiza la higiene cuando el perro esté relajado, por ejemplo después de un paseo tranquilo. Colócalo en una superficie estable o siéntate con él en el suelo. No lo inmovilices con fuerza ni tires del pelo, ya que puede asustarse y asociar la limpieza con una experiencia desagradable.

2. Reblandece las legañas

Si hay secreciones secas, no intentes arrancarlas. Humedece una gasa con suero fisiológico y apóyala suavemente sobre la zona durante unos instantes para ablandarlas. La gasa debe estar húmeda, pero no empapada hasta el punto de que el líquido entre directamente en el ojo.

3. Limpia desde el lagrimal hacia fuera

Pasa la gasa con suavidad desde la parte más cercana al lagrimal hacia el exterior, sin frotar y sin presionar el globo ocular. Utiliza una pasada limpia cada vez que retires suciedad. Si la secreción está muy pegada, vuelve a humedecer la zona en lugar de aumentar la presión.

4. Repite el procedimiento en el otro ojo

Cambia de gasa para limpiar el segundo ojo. Aunque solo parezca sucio uno de ellos, emplear material separado es una medida sencilla de higiene. Observa si ambos ojos tienen un aspecto similar o si uno presenta más lagrimeo, enrojecimiento o secreción.

5. Seca la piel

Después de limpiar, seca con pequeños toques el pelo y la piel que rodean los ojos. No frotes. Mantener la zona seca es importante porque la humedad constante puede irritar la piel y favorecer la proliferación de microorganismos. Si el pelo queda mojado tras beber, comer o pasear, puede secarse de la misma manera.

6. Premia la colaboración

Habla con calma y ofrece un premio cuando permanezca quieto. Las sesiones breves y frecuentes suelen funcionar mejor que una limpieza larga cuando el pelo está muy sucio. Si el perro intenta apartarse continuamente, conviene parar y retomar el aprendizaje poco a poco, sin castigos.

Con qué frecuencia hay que limpiar los ojos

La frecuencia depende de la cantidad de lagrimeo, la longitud del pelo, la estación del año y las características de cada perro. Algunos bichones malteses necesitan una revisión diaria y una limpieza ligera cuando se acumulan legañas; otros solo requieren intervenir cuando la zona está sucia.

Limpiar por rutina varias veces al día sin necesidad puede irritar la piel y aumentar la manipulación del ojo. Lo adecuado es observar la zona a diario y limpiar solo cuando haya secreciones o humedad acumulada, siguiendo las indicaciones del veterinario si el perro tiene un problema ocular diagnosticado.

En épocas de polvo, viento o mayor presencia de alérgenos ambientales puede ser necesario revisar los ojos con más frecuencia. También conviene hacerlo después de paseos por zonas con vegetación si el perro ha estado en contacto con partículas que puedan irritarle.

Cómo cuidar el pelo que rodea los ojos

El pelo largo puede entrar en contacto con el ojo, retener humedad y acumular suciedad. Un mantenimiento regular ayuda a mantener despejada la zona, pero cualquier recorte debe realizarlo una persona con experiencia, especialmente si el perro se mueve mucho.

  • Mantén el pelo de alrededor de los ojos limpio, seco y sin nudos.
  • No cortes mechones cerca del ojo si el perro no permanece quieto.
  • No utilices tijeras puntiagudas junto a la cara sin la preparación y la sujeción adecuadas.
  • Consulta con un peluquero canino cualificado si el pelo invade el campo visual o roza el ojo.
  • Revisa la piel bajo las manchas para detectar irritación, humedad, costras o mal olor.

El cepillado del resto del manto también influye en la higiene facial. Un pelo apelmazado alrededor de la cabeza retiene más humedad y dificulta la limpieza. El cepillado debe hacerse con suavidad y con herramientas apropiadas para su tipo de pelo, evitando tirones.

Qué productos no conviene utilizar

La zona ocular es delicada y no todos los productos de higiene son seguros. No deben aplicarse sustancias destinadas a blanquear el pelo, productos de limpieza doméstica, alcohol, agua oxigenada, aceites esenciales ni preparados caseros cerca de los ojos. Tampoco es recomendable usar infusiones, como la manzanilla, porque pueden contener partículas y no ofrecen las mismas garantías de higiene que una solución estéril.

No utilices colirios humanos ni medicamentos que hayan sobrado de otro tratamiento, aunque los síntomas parezcan similares. Un producto adecuado para una persona o para otro perro puede no serlo para el bichón maltés, y algunos tratamientos pueden ocultar signos importantes o empeorar determinadas lesiones.

Los productos cosméticos para reducir las manchas solo deberían utilizarse si son apropiados para perros y siguiendo las indicaciones de un profesional. La coloración no siempre desaparece por completo, y forzar una limpieza agresiva puede causar más problemas que beneficios.

Señales que requieren una consulta veterinaria

La limpieza en casa puede retirar suciedad superficial, pero no corrige una causa médica. Solicita una revisión veterinaria si observas cualquiera de estos signos:

  • Lagrimeo abundante, continuo o claramente mayor en un solo ojo.
  • Ojo rojo, hinchado, entrecerrado o con aspecto dolorido.
  • Secreción espesa, amarillenta, verdosa o con mal olor.
  • El perro se rasca la cara, se frota contra muebles o evita que le toquen la zona.
  • Opacidad, cambio de color o una mancha visible en la superficie del ojo.
  • Parpadeo constante, sensibilidad a la luz o dificultad para mantener el ojo abierto.
  • Pérdida de pelo, piel irritada, costras o heridas bajo el ojo.
  • Un empeoramiento repentino después de un paseo, un baño o un posible golpe.

También es aconsejable consultar cuando las manchas aparecen por primera vez, persisten pese a una higiene correcta o regresan con mucha frecuencia. El veterinario podrá valorar los ojos, los párpados y el drenaje de las lágrimas, además de determinar si existe irritación, alergia, infección u otra causa que necesite tratamiento.

Cómo acostumbrar a un bichón maltés a la higiene ocular

La prevención de forcejeos empieza antes de la primera limpieza completa. Toca suavemente la cabeza y el hocico durante unos segundos, recompensa la calma y retira la mano. Después, acostumbra al perro a ver la gasa y a notar el contacto en la mejilla, sin acercarla todavía al ojo.

Cuando tolere esos pasos, humedece la gasa y acércala al lagrimal sin frotar. Aumenta la duración de forma gradual y termina siempre antes de que se inquiete. En cachorros, las sesiones deben ser especialmente cortas y positivas. En perros adultos que ya tienen miedo, puede ser necesario avanzar más despacio o pedir ayuda a un profesional de la educación canina.

No sujetes la cabeza con brusquedad ni regañes al perro si intenta escapar. El miedo puede hacer que se mueva de forma repentina y aumentar el riesgo de lesión. Si es difícil mantenerlo quieto, es más seguro contar con la ayuda de otra persona o acudir a una peluquería canina con experiencia en razas pequeñas.

Hábitos diarios que ayudan a prevenir la suciedad

Una rutina sencilla permite detectar cambios antes de que el problema avance. Comprueba cada día el aspecto de los ojos, sobre todo en perros con mucho pelo facial o con antecedentes de lagrimeo. Observa si la secreción es la habitual y si la piel permanece seca e íntegra.

  • Lava y seca los recipientes de comida y agua con regularidad.
  • Evita que el perro duerma sobre mantas húmedas o con suciedad acumulada.
  • Limpia suavemente el hocico después de comer si quedan restos que puedan desplazarse hacia los ojos.
  • Seca el pelo facial si se moja durante el baño o al beber.
  • Mantén al día el cuidado del manto y las visitas de peluquería cuando sean necesarias.
  • Reduce la exposición a polvo, humo y productos irritantes en el entorno.

La alimentación y el estilo de vida pueden influir en la salud general, pero no existe una solución universal para las manchas del lagrimal. No cambies la dieta ni administres suplementos con ese único objetivo sin consultar antes con un veterinario, especialmente si el perro es cachorro, mayor, tiene una enfermedad diagnosticada o sigue algún tratamiento.

Qué esperar de una higiene adecuada

La limpieza regular puede retirar legañas, reducir la humedad y mejorar el aspecto del pelo, pero no siempre elimina las manchas ya formadas. El pelo que ha cambiado de color suele necesitar tiempo y crecimiento para recuperar su aspecto natural. Intentar blanquearlo de manera rápida puede irritar la piel o lesionar el ojo.

El objetivo principal debe ser mantener los ojos cómodos, la piel limpia y el pelo seco, además de detectar pronto cualquier alteración. Si el lagrimeo continúa, el perro muestra molestias o la zona empeora, la prioridad no es intensificar la limpieza, sino buscar la causa con ayuda veterinaria.

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